lunes, 23 de noviembre de 2015
¿Eres?
Es difícil "ser" hoy en día. Todos somos personas, eso está más que claro, pero ¿somos la persona qué queremos ser? Eso ya no está tan claro. Modelos de Victoria's Secret por aquí, que si Kardashians por allá... El bombardeo de imágenes es constante y el mensaje rotundo: "se como ellas". Y, ¿por qué hay que ser como ellas? ¿Quién establece quién puede ser un modelo a seguir y quién no? La respuesta es cuanto menos sorprendente, porque no, no se trata de ningún manager y su equipo de estilistas: nosotros marcamos los cánones. Marcamos los "standards de belleza" cuando damos millones de likes a una foto de una modelo esquelética, cuando miles de vloggers hacen vídeos sobre como maquillarte como X celebrity, como conseguir los labios de tal otra, y así con una interminable lista de formas con las que acrecentamos el ego de estas chicas autodenominadas "modelos a seguir". Es triste que haya que seguir un modelo para ser aceptado.
Vivimos en una sociedad en la que presumimos de ser libres, pero a la hora de la verdad no somos ni siquiera libres de elegir que queremos ponernos. Las grandes marcas ya lo hacen por nosotros. Esta temporada se llevan los aires 70s, ¿qué pasa si decido ponerme un look vaquero? Pues que la gente me va a mirar, y eso es así. Si sacas los pies del tiesto eres un bicho raro y, como tal, merecedor de ser observado. Pero puestos a poner ejemplos no hay necesidad de quedarse con frivolidades, este es tan solo uno entre un millón.
Jóvenes que son acosados por tener gustos diferentes, personas que son insultadas por su físico, niños que no pueden jugar con muñecas porque es "de mariquitas" y niñas que no pueden jugar con camiones porque es "de machorras". Se que es una frivolidad mezclar estos casos, pero para mi son todos ejemplos de como la sociedad moldea al individuo hasta cortarlo de acuerdo al molde de moda en dicho momento, limando las impurezas e imperfecciones hasta lograr un circulo perfecto y sin bordes. Sin esquinas. Aburrido y simple. Uno más del montón.
Podría finalizar con un "hay que ser uno mismo y no pensar en la opinión de los demás" pero yo también soy joven y se lo que es necesitar la aprobación de los demás. Es difícil ser uno mismo cuando te van a juzgar por ello, lo se. Es difícil dar tu opinión cuando te van a criticar por ello, lo sé. Pero también se que en la vida solo triunfa el modelo original, no las copias.
Vivimos en una sociedad en la que presumimos de ser libres, pero a la hora de la verdad no somos ni siquiera libres de elegir que queremos ponernos. Las grandes marcas ya lo hacen por nosotros. Esta temporada se llevan los aires 70s, ¿qué pasa si decido ponerme un look vaquero? Pues que la gente me va a mirar, y eso es así. Si sacas los pies del tiesto eres un bicho raro y, como tal, merecedor de ser observado. Pero puestos a poner ejemplos no hay necesidad de quedarse con frivolidades, este es tan solo uno entre un millón.
Jóvenes que son acosados por tener gustos diferentes, personas que son insultadas por su físico, niños que no pueden jugar con muñecas porque es "de mariquitas" y niñas que no pueden jugar con camiones porque es "de machorras". Se que es una frivolidad mezclar estos casos, pero para mi son todos ejemplos de como la sociedad moldea al individuo hasta cortarlo de acuerdo al molde de moda en dicho momento, limando las impurezas e imperfecciones hasta lograr un circulo perfecto y sin bordes. Sin esquinas. Aburrido y simple. Uno más del montón.
Podría finalizar con un "hay que ser uno mismo y no pensar en la opinión de los demás" pero yo también soy joven y se lo que es necesitar la aprobación de los demás. Es difícil ser uno mismo cuando te van a juzgar por ello, lo se. Es difícil dar tu opinión cuando te van a criticar por ello, lo sé. Pero también se que en la vida solo triunfa el modelo original, no las copias.
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